Soy Jesús Cañavate y creo firmemente que el papel del administrador de fincas ha cambiado. Ya no basta con gestionar incidencias, presupuestos o juntas. Hoy tenemos una responsabilidad mayor: liderar la transformación sostenible de nuestros edificios.
«El futuro de la administración de fincas no se mide solo en cuentas claras, sino en emisiones reducidas»
En Granada estamos viviendo un momento clave. Las comunidades de propietarios empiezan a comprender que la eficiencia energética no es solo una cuestión ambiental, sino también económica y patrimonial. Y desde Administración de Fincas Cañavate hemos decidido dar un paso al frente.
Hemos iniciado el proceso para avanzar hacia la certificación de Huella de Carbono en comunidades, porque entendemos que medir es el primer paso para mejorar. No se puede reducir lo que no se cuantifica.
Muchos propietarios desconocen que sus edificios generan emisiones indirectas a través del consumo eléctrico en zonas comunes, sistemas de climatización, ascensores o iluminación ineficiente. Analizar estos datos nos permite detectar oportunidades reales de ahorro y sostenibilidad.
Pero esto no es una cuestión de imagen. Es una cuestión de futuro.
La normativa europea y nacional avanza hacia mayores exigencias medioambientales. Las ayudas públicas para rehabilitación energética, los fondos Next Generation y los nuevos estándares constructivos apuntan en la misma dirección: quien no se adapte, perderá valor competitivo.
Por eso estamos trabajando para integrar la Huella de Carbono en comunidades dentro de nuestra planificación estratégica. Esto implica:
Auditorías energéticas más precisas
Revisión de contratos eléctricos
Estudio de instalaciones fotovoltaicas en cubiertas
Sustitución progresiva a iluminación LED
Planificación de mejoras en aislamiento
No se trata solo de reducir emisiones. Se trata de proteger el patrimonio de nuestros clientes. Un edificio eficiente vale más, gasta menos y es más atractivo para compradores e inversores.
Desde Administración de Fincas Cañavate queremos que Granada se ilumine de verde, pero con hechos, no con discursos.
La sostenibilidad ya no es una opción ideológica. Es una decisión estratégica.
Y yo tengo claro qué lado quiero liderar.
