Granada avanza hacia una administración de fincas más digital
Soy Jesús Cañavate, CEO de Administración de Fincas Cañavate y quiero explicar un tema muy especial para mi. La administración de fincas está experimentando una transformación que va mucho más allá de la incorporación de nuevas herramientas digitales. La gestión de una comunidad de propietarios requiere cada vez más conocimientos técnicos, una mayor capacidad para trabajar con información especializada y una actualización constante de los procedimientos que afectan a los edificios.
«Cuando llega un terremoto, una inundación o una DANA, el problema no termina cuando deja de llover o de temblar. Para la comunidad, ahí empieza otra batalla»
En este contexto, el nuevo convenio entre la Dirección General del Catastro y el Colegio Territorial de Administradores de Fincas de Granada supone un paso relevante para nuestra profesión.
El acuerdo fue publicado en el Boletín Oficial del Estado el 28 de julio de 2026 y establece un marco de colaboración en materia catastral entre ambas instituciones. Entre sus objetivos se encuentra facilitar determinados trámites, mejorar el acceso a la información y favorecer una relación más directa entre los profesionales de la administración de fincas y los servicios del Catastro.
Para quienes trabajamos diariamente con comunidades de propietarios, este avance tiene especial interés.
¿Qué aporta este nuevo convenio?
El convenio contempla diferentes actuaciones destinadas a facilitar la gestión de determinados procedimientos catastrales. Entre ellas se encuentra la asistencia a los ciudadanos en la elaboración y presentación de declaraciones catastrales, así como la posibilidad de realizar determinadas presentaciones por medios electrónicos en representación de los interesados.
Esta posibilidad tiene una consecuencia práctica muy importante: determinadas gestiones pueden integrarse de una manera más sencilla dentro de la propia actividad profesional del administrador de fincas.
La administración de una comunidad genera constantemente documentación relacionada con sus inmuebles. En determinadas situaciones, esa información puede necesitar una actualización, una comprobación o una comunicación ante Catastro. Contar con procedimientos más coordinados facilita que estas actuaciones puedan gestionarse de una forma más ordenada y eficiente.
El convenio también contempla el acceso a información catastral y la prestación de determinados servicios mediante un Punto de Información Catastral, lo que refuerza la colaboración entre el ámbito profesional y la Administración.
La información catastral es cada vez más importante
Cuando hablamos de una comunidad de propietarios, no hablamos únicamente de cuotas, juntas, proveedores o mantenimiento. Detrás de cada comunidad existe un conjunto de inmuebles con una importante dimensión documental y técnica.
Superficies, referencias catastrales, planos, elementos constructivos o posibles modificaciones son algunos de los datos que pueden resultar relevantes para diferentes gestiones relacionadas con el edificio.
Por este motivo, disponer de información adecuada y saber interpretarla correctamente se convierte en una parte cada vez más importante del trabajo de un administrador.
El nuevo convenio presta especial atención a la información gráfica y georreferenciada, así como a determinados procedimientos relacionados con las declaraciones catastrales y la comunicación de posibles discrepancias.
Esto supone avanzar hacia una gestión en la que la información digital y gráfica adquiere un mayor protagonismo.
Y para nosotros existe una idea fundamental detrás de todo ello:
Una buena administración necesita información fiable para poder tomar buenas decisiones.
Del documento en papel a una gestión cada vez más digital
La digitalización está cambiando la forma en la que nos relacionamos con las administraciones y también la manera en la que los profesionales gestionamos nuestro trabajo.
El nuevo convenio contempla expresamente diferentes procedimientos electrónicos, tanto para la presentación de declaraciones como para el acceso y gestión de determinada información catastral. También recoge mecanismos de colaboración relacionados con las notificaciones electrónicas.
Para una administración de fincas, esta evolución puede traducirse en una gestión más ágil y organizada.
Pero digitalizar un procedimiento no significa simplemente sustituir el papel por una pantalla. El verdadero cambio está en conseguir que la información esté mejor conectada, sea más accesible y pueda utilizarse de manera más eficiente.
Ese es, precisamente, uno de los grandes retos de nuestra profesión.
La formación del administrador también evoluciona
La tecnología solo resulta realmente útil cuando existe un profesional preparado para utilizarla.
Por este motivo, uno de los aspectos que consideramos más interesantes del convenio es la formación específica dirigida a los administradores de fincas. El acuerdo contempla la elaboración de planes de formación conjuntos y anuales sobre diferentes herramientas y servicios relacionados con la gestión catastral.
Entre las materias previstas se encuentran herramientas como el asistente gráfico, el asistente de declaraciones y los servicios vinculados al Punto de Información Catastral.
Esta formación tiene una orientación eminentemente práctica y responde a una realidad que ya estamos viviendo: el administrador de fincas necesita ampliar continuamente sus conocimientos para poder ofrecer un servicio acorde con las necesidades actuales de las comunidades.
¿Qué significa todo esto para los propietarios?
Aunque pueda parecer una cuestión exclusivamente técnica, la evolución de la gestión catastral también tiene importancia para los propietarios.
Una comunidad bien gestionada necesita disponer de una información correctamente organizada sobre los inmuebles que forman parte del edificio. Cuando existen modificaciones, discrepancias o trámites que afectan a la información catastral, disponer de profesionales que sepan identificar estas situaciones y orientar al propietario puede facilitar considerablemente la gestión.
Por eso, el administrador de fincas del futuro tendrá que desempeñar un papel cada vez más amplio.
No se tratará únicamente de gestionar los gastos comunes o coordinar las reparaciones, sino también de comprender la información técnica y administrativa que afecta al patrimonio de los propietarios.
En Cañavate apostamos por una administración preparada para el futuro
En Administración de Fincas Cañavate entendemos que la profesionalización del sector pasa necesariamente por la formación, la tecnología y la capacidad de adaptación.
Las comunidades de propietarios están cambiando y las herramientas disponibles para gestionarlas también. Por eso creemos que una administración moderna debe estar preparada para trabajar con nuevas plataformas, nuevos procedimientos y nuevas fuentes de información.
El convenio entre Catastro y administradores de fincas en Granada es una muestra de esta evolución. También representa una oportunidad para que nuestra profesión siga avanzando hacia una gestión más técnica, más conectada y más eficiente.
Para nosotros, la tecnología no sustituye al administrador.
Lo ayuda a ofrecer un mejor servicio.
Porque detrás de cada dato existe un edificio. Detrás de cada edificio hay propietarios. Y detrás de cada comunidad existe un patrimonio que merece ser gestionado con rigor, conocimiento y responsabilidad.
El administrador de fincas del futuro no solo gestiona comunidades. También ayuda a poner orden en la información de sus edificios.
Y en Cañavate queremos seguir dando pasos en esa dirección.
Administración de Fincas Cañavate.
Profesionalidad para gestionar el presente. Preparación para afrontar el futuro.
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